La lista de ingredientes es la parte más importante del envase de un cosmético, y también la más difícil de entender. Aceites, extractos, emulsionantes, conservantes, perfumes: muchos aparecen con nombres que no reconocemos.
Aunque un producto se presente como natural, ecológico o artesanal, conocer su composición nos permite elegir con mayor criterio. En esta guía te explicamos cómo leerla, qué reglas sigue y en qué fijarte antes de comprar.
¿Qué es el INCI y para qué sirve?
INCI significa International Nomenclature of Cosmetic Ingredients, la nomenclatura internacional de ingredientes cosméticos. Gracias a esta nomenclatura, los ingredientes cosméticos pueden identificarse mediante denominaciones estandarizadas en el etiquetado.
En la Unión Europea, el Reglamento (CE) 1223/2009 obliga a indicar los ingredientes con su denominación común, recogida en un glosario oficial basado en el INCI. Por eso encontramos nombres como:
En la etiqueta (INCI) | Qué es |
Aqua | Agua |
Aloe Barbadensis Leaf Juice | Jugo de hoja de aloe vera |
Butyrospermum Parkii Butter | Manteca de karité |
Olea Europaea Fruit Oil | Aceite de oliva |
Lavandula Angustifolia Oil | Aceite esencial de lavanda |
Parfum | Composición perfumante (fragancia) |
Las plantas aparecen con su nombre botánico en latín y el resto de ingredientes, en inglés. Un nombre en latín o que suene técnico no dice nada, por sí solo, sobre si el ingrediente es natural o sintético.
Para consultar un ingrediente puedes usar CosIng, la base de datos de la Comisión Europea. Ten en cuenta que es informativa: la situación legal de cada ingrediente la fija el Reglamento y sus anexos.
¿Cómo se ordenan los ingredientes?
La lista no está colocada al azar. El Reglamento (CE) 1223/2009 (artículo 19.1.g) fija unas reglas precisas:
Orden decreciente de peso. Los ingredientes se enumeran de mayor a menor cantidad, según su peso en el momento de incorporarlos a la fórmula.
La regla del 1 %. Los ingredientes presentes en una concentración inferior al 1 % pueden aparecer en cualquier orden, después de los que superan el 1 %.
Los colorantes, al final. Se identifican con su número de índice de color (por ejemplo, CI 77491) y pueden colocarse en cualquier orden tras el resto de ingredientes.
Los nanomateriales, señalados. Van seguidos de la palabra [nano] entre corchetes.
Las impurezas no son ingredientes. Las trazas presentes en las materias primas no se declaran en la lista.
La regla del 1 % es la más útil para el consumidor. Explica por qué un extracto o un activo muy eficaz puede aparecer al final de la lista: a menudo se usa por debajo del 1 %, y eso no le resta función dentro de la fórmula.
También significa que el INCI orienta, pero no permite conocer las concentraciones exactas.
Ingredientes habituales en la cosmética natural
Una fórmula natural combina ingredientes de origen vegetal o mineral con otros que aseguran su textura, estabilidad y conservación. No todos cumplen la misma función.
Aceites y mantecas vegetales.
Aportan propiedades emolientes, contribuyen a la textura y acondicionan la piel. Los encontrarás como Prunus Amygdalus Dulcis Oil (almendras dulces), Simmondsia Chinensis Seed Oil (jojoba), Cocos Nucifera Oil (coco) o Theobroma Cacao Seed Butter (manteca de cacao).
Extractos botánicos e hidrolatos.
Aloe vera, romero, caléndula, rosa o algas marinas son habituales. Su efecto depende de la planta, del método de extracción, de la concentración y del resto de la fórmula: la presencia de una planta no garantiza por sí sola un resultado.
Arcillas y minerales.
Aparecen con su nombre mineral, como Kaolin o Montmorillonite.
Emulsionantes y texturizantes.
Permiten mezclar agua y aceite de forma estable y dar al producto su consistencia.
La cosmética natural no consiste en añadir plantas a una fórmula, sino en elegir cada ingrediente y combinarlo para obtener un producto seguro y estable.
Aceites esenciales y alérgenos de fragancia
Lavanda, romero, naranja, limón, menta o árbol del té se usan por su aroma y por su función dentro de la fórmula. Que sean naturales no significa que puedan usarse sin atender a su concentración: contienen moléculas que pueden causar reacciones en personas sensibles.
Por eso la ley obliga a nombrar individualmente ciertos alérgenos de fragancia, como Linalool, Limonene o Geraniol, cuando superan un umbral:
Tipo de producto | Declaración obligatoria a partir de |
Sin aclarado (crema, sérum, aceite corporal) | 0,001 % (10 ppm) |
Con aclarado (jabón, champú, gel) | 0,01 % (100 ppm) |
El Reglamento (UE) 2023/1545 ha ampliado esta lista de 24 a más de 80 sustancias. Es obligatorio para los productos nuevos comercializados desde el 31 de julio de 2026, y lo será para todos los productos a partir del 31 de julio de 2028. Durante este periodo verás etiquetas con listas de alérgenos más largas: no significa que el producto haya cambiado, sino que la información es más completa.
Si sabes que eres sensible a una fragancia o a un aceite esencial concreto, esta es la parte del INCI que más te interesa revisar.
Conservantes: por qué son necesarios
Toda fórmula que contiene agua puede contaminarse con bacterias, levaduras y mohos, sobre todo una vez abierta. Los conservantes protegen el producto durante toda su vida útil, y con él, la piel de quien lo usa.
Solo pueden usarse los conservantes autorizados en el Anexo V del Reglamento, y siempre dentro de sus concentraciones máximas. En nuestro laboratorio verificamos la eficacia del sistema de conservación de cada fórmula con un challenge test (norma ISO 11930), que expone el producto a microorganismos y comprueba que los controla.
Los productos anhidros, sin agua, como los aceites corporales o la cosmética sólida, pueden prescindir de conservantes porque ofrecen un entorno poco favorable a los microbios. Por eso su ausencia no es, en sí misma, señal de mejor calidad: depende del tipo de producto.
¿Natural significa siempre mejor?
No necesariamente. El origen de un ingrediente es solo uno de los aspectos a valorar, junto con su concentración, la calidad de la materia prima, la estabilidad y la conservación del producto. Del mismo modo, un nombre que suene químico no convierte a un ingrediente en perjudicial: todo, incluida el agua, está formado por sustancias químicas.
El término «natural» no tiene una definición legal en la normativa cosmética europea. La referencia técnica más utilizada es la norma ISO 16128, que permite calcular el índice de origen natural de una fórmula. Las certificaciones privadas (COSMOS, NATRUE y otras) añaden sus propios criterios.
Lo que sí es obligatorio en la Unión Europea, sea el producto natural o no, es una evaluación de seguridad antes de su comercialización. La realiza un evaluador cualificado, que analiza cada ingrediente, su exposición y el producto terminado, y la firma en el Informe sobre la Seguridad del Producto Cosmético.
Ejemplo práctico: leemos el INCI de nuestro Fluido Antiedad
Para poner en práctica todo lo anterior, analizamos la lista de ingredientes de nuestro Fluido Antiedad, tal como aparece en el envase:
*Aloe Barbadensis Leaf Juice, Glycerin, Aqua, *Hyaluronic Acid, *Lavandula Angustifolia Flower Oil, *Chamomilla Recutita Flower Extract, *Sodium Anisate, Levulinic Acid, *Sodium Levulinate, *Calendula Officinalis Flower Extract, *Equisetum Arvense Leaf Extract, *Hedera Helix Leaf Extract, *Hamamelis Virginiana Leaf Extract, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, *Centella Asiatica Leaf Extract, *Hypericum Perforatum Flower Extract, **Geraniol, **Limonene, **Linalool.
*Ingredientes naturales. **Componentes naturales de los aceites esenciales.
Ingredientes (INCI) | Qué son | Por qué están en la fórmula |
Aloe Barbadensis Leaf Juice, Glycerin, Aqua | Jugo de aloe vera, glicerina y agua | Forman la base del fluido. El aloe es el ingrediente mayoritario y la glicerina retiene el agua en la superficie de la piel. |
Hyaluronic Acid | Ácido hialurónico | Humectante que contribuye a mantener la hidratación de la piel. |
Lavandula Angustifolia Flower Oil | Aceite esencial de lavanda | Aporta el aroma natural del producto. |
Chamomilla Recutita, Calendula Officinalis, Equisetum Arvense, Hedera Helix, Hamamelis Virginiana, Centella Asiatica, Hypericum Perforatum | Extractos de manzanilla, caléndula, cola de caballo, hiedra, hamamelis, centella asiática e hipérico | Extractos vegetales que acondicionan y cuidan la piel. |
Sodium Anisate, Levulinic Acid, Sodium Levulinate | Anisato sódico, ácido levulínico y levulinato sódico | Acondicionadores de la piel que, además, contribuyen a la estabilidad de la fórmula. |
Potassium Sorbate, Sodium Benzoate | Sorbato potásico y benzoato sódico | Conservantes autorizados en el Anexo V del Reglamento. Protegen el fluido frente a bacterias, levaduras y mohos una vez abierto. |
Geraniol, Limonene, Linalool | Alérgenos de fragancia presentes de forma natural en el aceite de lavanda | Se declaran por ley porque superan el 0,001 % en un producto sin aclarado. |
Qué nos dice esta lista.
Los tres primeros ingredientes muestran que es una fórmula acuosa, con el aloe como base. Por eso necesita un sistema de conservación, cuya eficacia verificamos con un challenge test.
Los conservantes están limitados por ley a concentraciones muy inferiores al 1 % en un producto sin aclarado. Estamos, por tanto, en la zona de orden libre: que la centella o el hipérico aparezcan después de los conservantes no significa que sean menos importantes en la fórmula.
Si eres sensible a la lavanda o a alguno de sus componentes, los tres últimos ingredientes son los que debes revisar.
Cómo elegir un cosmético según sus ingredientes
No necesitas memorizar cientos de nombres. Basta con hacerte cinco preguntas:
¿Qué necesito realmente? Saberlo evita compras innecesarias.
¿Qué tipo de producto es? Un jabón, una crema facial o un aceite corporal tienen funciones y fórmulas distintas.
¿Qué hay en los primeros puestos? Los ingredientes principales definen el producto.
¿Contiene algo que mi piel no tolera? Revisa sobre todo los alérgenos de fragancia al final de la lista.
¿La fórmula tiene sentido en su conjunto? Un solo ingrediente no convierte un producto en bueno o malo.
Leer el INCI es una herramienta, no una fuente de preocupación. Empieza por lo sencillo y, con el tiempo, reconocerás la mayoría de los nombres.
En Natural SHUI® formulamos y fabricamos en nuestro propio laboratorio, con ingredientes seleccionados que cumplen una función dentro de cada fórmula. Descubre nuestra Cosmética Facial Natural, los Jabones Naturales Artesanale, la Cosmética Sólida Natural, el Cuidado Corporal Natural y los Aceites Esenciales Naturales.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa INCI en cosmética?
International Nomenclature of Cosmetic Ingredients: la nomenclatura internacional que identifica los ingredientes cosméticos con un mismo nombre en todas las etiquetas.
¿Un nombre en latín significa que el ingrediente es natural?
No. Las plantas se nombran en latín por convención botánica, pero el nombre no indica por sí solo el origen ni el tratamiento del ingrediente.
¿El primer ingrediente es el que está en mayor cantidad?
Sí. La lista sigue el orden decreciente de peso, pero los ingredientes por debajo del 1 % pueden aparecer en cualquier orden al final.
¿Los conservantes son malos para la piel?
No. Solo se permiten los autorizados por el Reglamento europeo, dentro de límites máximos, y protegen el producto frente a la contaminación microbiana.
¿Por qué algunas etiquetas tienen ahora más alérgenos?
Porque el Reglamento (UE) 2023/1545 ha ampliado la lista de alérgenos de fragancia que deben declararse, de 24 a más de 80.
¿Los cosméticos naturales son adecuados para todas las pieles?
No necesariamente. También los ingredientes naturales pueden no convenir a todas las personas; conviene tener en cuenta el tipo de piel y la fórmula completa.
Conclusión
Leer el INCI es la forma más sencilla de elegir con criterio. Conocer las reglas de orden, reconocer los ingredientes habituales y saber dónde buscar los alérgenos te permite mirar más allá de las palabras del frontal del envase.
Sobre el autor.
Christophe Morote es bioquímico y microbiólogo por la Université de Montpellier y evaluador de seguridad cosmética (Universidad de Barcelona). Es fundador de Natural SHUI® y de Alpiguisa Innovación, laboratorio cosmético certificado ISO 22716 en Valencia, donde formula, analiza y evalúa la seguridad de productos cosméticos naturales.